Los palestinos quieren libertad

Libertad significa control sobre nuestras fronteras.

De acuerdo con el derecho internacional, que prohíbe a Israel o a cualquier otro estado adquirir territorios por la fuerza, las fronteras del Estado Palestino han de ser las mismas de antes de 1967: la Ribera Occidental, incluyendo Jerusalén Oriental y Gaza.

Para garantizar la integridad del Estado Palestino es crucial la existencia de una conexión territorial entre la Ribera Occidental y Gaza, que garantice el libre e ilimitado movimiento de personas, bienes y vehículos entre estas dos áreas geográficas. Las fronteras marítimas deber ser determinadas de forma equitativa, no sólo con Israel, sino también con el resto de sus vecinos marítimos.

El Estado Palestino debe tener acceso continuo a la comunidad internacional.


Libertad significa tener nuestro gobierno ubicado en nuestra capital histórica: el centro de nuestra cultura y fe. Jerusalén no pertenece a una sola fe o pueblo.
Durante siglos Jerusalén ha sido el centro político, administrativo, cultural y religioso de Palestina. El área metropolitana de Jerusalén – una zona que se extiende entre Ramallah y Belén – ha sido durante mucho tiempo el motor de la economía palestina. Sin Jerusalén Oriental, el Estado Palestino es política y económicamente inviable. Los palestinos cristianos y musulmanes se comprometen a respetar la libertad de culto y el acceso a los lugares sagrados de Jerusalén para todas las religiones. Han de tomarse todas las medidas posibles para proteger estos lugares y su dignidad. 
 

Libertad significa respetar el Derecho de los refugiados palestinos al retorno. Libertad significa el poder elegir cómo ese derecho se lleva a cabo. Libertad significa no ser más refugiado.
Durante 62 años, los refugiados palestinos han estado atrapados en el exilio, separados de sus hogares, tierras y familias. Para los refugiados palestinos, que representan el 70 por ciento de todos los palestinos, libertad significa poder vivir con dignidad y tener esperanza para el futuro. Libertad significa que su historia de desplazamiento y desposesión sean reconocidas. Libertad significa que sus propiedades les sean devueltas. Y aún más importante: libertad significa tener el derecho a regresar a sus hogares, y elegir cómo ejercitarán ese derecho. 
 

Libertad significa no tener otro estado construyendo ciudades y carreteras en nuestro propio país, como Israel realiza en este momento a través de sus asentamientos en nuestras tierras.
Colonialismo, opresión y discriminación sistemática son los puntales de la ocupación israelí. Alrededor de 170 asentamientos israelíes están ubicados a lo largo de Palestina, conectados por un sistema de carreteras que dividen el territorio e impiden el acceso de los palestinos a su tierra. Un muro de ocho metros de alto se adentra en territorio palestino, aislando Jerusalén, las tierras más fértiles y los mejores recursos acuíferos en Palestina. Hoy, alrededor de medio millón de colonos viven en tierras ilegalmente tomadas de los palestinos cristianos y musulmanes. Los asentamientos y su infraestructura asociada controlan casi el 40 por ciento del territorio palestino ocupado. Además de ser ilegales, los asentamientos israelíes son la principal amenaza para la viabilidad de una solución de dos-estados, y por tanto, para lograr una paz justa y duradera. 


Libertad significa acceso y control sobre nuestros recursos naturales, incluyendo el agua.
Desde la ocupación de la Ribera Occidental, incluyendo Jerusalén Oriental, y Gaza en 1967, Israel ha controlado prácticamente los recursos hídricos de nuestra tierra, privando a los palestinos de su cuota de agua y violando con ello el derecho internacional. Obtener derechos sobre el agua y la ubicación justa de la misma es esencial para la viabilidad de una solución de dos-estados y la estabilidad futura de la región. Los palestinos deben tener control, y acceso, a sus recursos hídricos. Los palestinos aceptan el Principio de Derecho Internacional del Agua que estipula que tanto Israel como Palestina tienen derecho a una distribución equitativa y razonable de las fuentes de agua compartida, incluyendo los cuatro acuíferos principales y el Río Jordán. Adicionalmente, y según del derecho internacional, Israel debe pagar una compensación por el uso ilegal que ha hecho y hace de los recursos hídricos palestinos.  

 
Libertad significa auto determinación: capacidad de decidir nuestro propio destino: trabajar, abrir negocios e ir a la escuela sin temor a las tropas de otro país. Simplemente, libertad significa poder avanzar en nuestras vidas y en nuestro país libre.
Más de seis décadas de ocupación han afectado enormemente a todos los aspectos de la vida cotidiana. La ocupación ha sido la causa primaria y abrumadora de la inseguridad del pueblo palestino y de la inestabilidad en la región. Durante décadas, la ocupación ha creado un alto nivel de dependencia palestina de Israel en una serie de sectores y ha privado a los palestinos de lograr desarrollo económico. Un Estado Palestino debe superar esa dependencia forzada. Para lograr la resolución del conflicto y la estabilidad en la región es fundamental que Israel se retire del territorio palestino, de su espacio aéreo y de sus aguas territoriales.


Negociaciones exitosas deben llevar al establecimiento de un Estado Palestino soberano con Jerusalén Oriental como su capital, y el derecho al retorno de los refugiados palestinos.


Para Mayor información, favor contactar:
Xavier Abu Eid
Communications Advisor, Palestine Liberation Organization, Negotiations Support Unit
Email:
xabueid@nsu-pal.org

13/09/2010