La policía israelí quiere interrogar al niño “Muslam Odah” de 10 años de edad, por arrojar piedras contra el ejercito israelí.
Este niño fue raptado por los Arabistas (militares del servicio secreto israelí que trabajan en Palestina y otros países árabes desde 1948, para obtener información privilegiada, y llevar acabo otras operaciones como asesinatos. Van vestidos como árabes para poder infiltrarse en la comunidad palestina y conseguir sus objetivos) el pasado día 28 de febrero junto con otros cuatros niños cerca de su casa, y sufrió un brutal ataque que le causó múltiples heridas.
La policía israelí se ha visto obligada a dejar a Muslam en libertad para que pueda recibir tratamiento médico en un hospital, pero requiere su presencia en la comisaría de nuevo hoy para interrogarlo.
El niño tiene un fractura de cráneo y contusiones por todo el cuerpo.
Imaginamos que si el niño fuese israelí, las consecuencias serían muy distintas….





